martes, 23 de julio de 2013

La muralla de Tijuana


Alainet

La muralla que separa a los pueblos de México y EEUU es un indicio de la esquizofrenia que se ha apoderado de la expansión capitalista y la severa crisis de acumulación de riqueza que afecta al país del norte. Nunca antes en la historia humana se construyó una muralla tan larga y costosa para no detener el flujo de trabajadores. La muralla china se levantó hace tres milenios para frenar las invasiones militares de los “bárbaros”. La muralla de Berlín se construyó para controlar el ‘dumping’ económico. La muralla que los israelíes extienden por los territorios ocupados de Palestina es para destruir la resistencia del pueblo árabe.

La doble muralla que EEUU construye desde el Pacífico al Caribe –3 mil kilómetros- es para demostrarle a su vecino del sur su enorme poderío. Sin embargo, es penetrada diariamente por miles de trabajadores que son acogidos por empresarios hambrientos de mano de obra barata. Es un juego doble que todos aceptan a pesar de las muchas victimas que genera todos los días. Niños, mujeres y hombres, viejos y jóvenes, se arriesgan para hacer la travesía. El objetivo es conseguir un empleo que les permita retornar con ahorros a sus pueblos de origen.

Es la naturaleza del sistema. La relación económica entre México y EEUU (igual Centroamérica) desintegra comunidades agrarias y familias campesinas a un paso desenfrenado. Los jóvenes de las áreas rurales tienen tres opciones: buscar empleo en las ciudades, buscar tierra en áreas más pobres o migrar al ‘norte’. Las ciudades, sin embargo, están saturadas de jóvenes explotados por una red perversa que controla el crimen organizado. Por otro lado, la ‘frontera agrícola’ se agotó. Queda la última opción: migrar al ‘norte’ donde aún hay una fuerte demanda para cosechadores, empacadores y trabajadores precarios, en general.

El viaje tiene muchos obstáculos que se inician al emprender el camino, donde abundan los asaltantes y ‘coimeros’ tanto oficiales como particulares. Continúa con el cruce de la muralla que tiene un alto costo económico y el peligro de ser arrestado o cazado como animal. La parte más difícil es conseguir el anhelado empleo que, en sí, es un infierno como consecuencia de los abusos. La pregunta que se hacen los observadores es porque este juego no termina y se elimina la muralla, para que las “leyes de la demanda y la oferta” de mano de obra se apliquen en el caso de los trabajadores mexicanos y los empresarios norteamericanos. Muchos sospechan que la respuesta puede radicar en dos posibilidades que se combinan. En primer lugar, no existen las llamadas leyes que rigen la demanda y la oferta en los mercados controlados por los monopolios. Una segunda explicación puede ser que la política interna de EEUU necesita este conflicto permanente en la frontera con México para legitimar la violencia de Estado.

Hasta aquí algo de historia y mucha teoría. Hace pocas semanas, visité la muralla mientras participaba en una conferencia en Tijuana, ciudad legendaria en el folklore norteamericano y conocida en América Latina gracias a la industria fílmica (y recientemente al éxito del equipo local de fútbol profesional). Me acerqué a la muralla con bastante prudencia, para percatarme que en realidad eran dos. La primera es de hierro de 2 metros y medio de altura (construida en 1994). La otra de alambrado de 3 metros de altura con censores de calor, cámaras y casetas. Además, con patrullas y helicópteros observando los movimientos de las personas. Su construcción se inició hace pocos años y todavía hay sectores en que se sigue avanzando.

Salir de México y entrar en EEUU es tedioso y difícil para el mexicano común y corriente, aunque tenga sus papeles en orden. Todos van a trabajar a las fábricas cercanas, pueden ser empleados domésticos o trabajadores manuales en las haciendas del otro lado de la frontera. En cambio, para el norteamericano, cruzar la frontera es una especie de paseo a la ‘tierra prohibida’. Entran a México sin documentos, como turistas y hacen lo que no puede hacer en su propio país: los adolescentes se emborrachan, las mujeres buscan prostitutos y todos compran drogas.

La experiencia en Tijuana me recordó la cerca que separaba a la ciudad de Panamá (y también a Colón) de la Zona del Canal. La ignominiosa barrera desapareció en octubre de 1979, después de los Tratados del Canal Torrijos-Carter. Fue construida también como producto de la soberbia de EEUU. A los norteamericanos les molestaba ver a los niños panameños recoger mangos de sus prados bien cortados. Tampoco les gustaba ver a los panameños caminado por sus comunidades. Lo que más les causaba molestia era ver las caras de los jóvenes estudiantes que protestaban contra su presencia indeseada. No entendían porqué los estudiantes llevaban carteles que decían en perfecto ingles: ‘Yankee go home’

La muralla de Tijuana también desaparecerá, al igual que cayó la de Berlín y se vendrá abajo la israelí. No serán los gobiernos de EEUU o México que darán la orden. Sólo podrá acabar con la muralla el pueblo mexicano. Será mucho más temprano que tarde si se suma a ese movimiento liberador el pueblo norteamericano.

Marco A. Gandásegui, hijo, profesor de Sociología de la Universidad de Panamá e investigador asociado del Centro de Estudios Latinoamericanos Justo Arosemena (CELA) http://marcoagandasegui11.blogspot.com

jueves, 18 de julio de 2013

Nadie ha expresado con mayor claridad el excepcionalismo estadounidense que el secretario de Guerra Elihu Root, quien en 1899 declaró: "el soldado estadounidense es diferente de todos los otros soldados de otros países desde que comenzó el mundo. El es la avanzada de la libertad y la justicia, de la ley y el orden, de la paz y la felicidad". Mientras decía esto, los efectivos estadounidenses comenzaban en Filipinas un baño de sangre que arrancaría la vida a 600 mil.

Mitos del excepcionalismo americano

La noción del excepcionalismo americano -al que sólo Estados Unidos tiene derecho, sea por sanción divina o por obligación moral, de brindar civilización, democracia o libertad al resto del mundo, mediante la violencia si es necesario- no es nueva. Comenzó desde 1630, en Bay Colony, Massachusetts, cuando el gobernador John Winthrop pronunció las palabras que siglos después serían citadas por Ronald Reagan. Winthrop llamó a Bay Colony, Massachusetts, "ciudad en una colina". Reagan la embelleció un poco llamándola "refulgente ciudad en una colina".
La idea de una ciudad en una colina alivia el alma. Sugiere lo que George Bush ha mencionado: que Estados Unidos es faro de libertad y democracia. Que la gente puede voltear a vernos para aprender de nosotros y emularnos.
En realidad nunca hemos sido sólo una ciudad en una colina. Pocos años después de que el gobernador Winthrop pronunció sus famosas palabras, la gente de esa ciudad en la colina salió a masacrar a los indios pequot. He aquí la descripción de William Bradford, uno de los primeros colonos, del ataque emprendido por el capitán John Mason contra el poblado pequot.
"Aquellos que escaparon al incendio fueron muertos con espada, algunos destazados y otros atravesados por las bayonetas, de tal modo que los despacharon rápidamente y pocos escaparon. Se supone que masacraron a unos 400 en esa ocasión. Era una visión de miedo verlos freírse en el fuego y, al mismo tiempo, observar cómo se coagulaban los ríos de sangre; era horrible el hedor. Pero la victoria parecía un dulce sacrificio y dieron gracias a Dios, que había tejido todo tan maravillosamente para ellos, que pudieron atrapar a sus enemigos en sus manos y lograr una victoria tan súbita sobre un enemigo tan insultante y orgulloso."
Este tipo de masacre, descrita por Bradford, ocurrió una y otra vez, conforme los estadunidenses marchaban hacia el Oeste, el Pacífico y el Sur, al Golfo de México. (De hecho, nuestra celebrada lucha por la liberación, la revolución estadunidense, fue desastrosa para los indios. Los colonialistas tenían la restricción, impuesta por los británicos en su proclama de límites de 1763, de no penetrar en territorio indígena. La independencia borró esas fronteras.)
Expandirse a otros territorios, ocuparlos y lidiar brutalmente contra la gente que resista la ocupación es un hecho persistente en la historia estadunidense, desde los primeros asentamientos hasta hoy día. Y a esto lo acompaña frecuentemente una forma particular del excepcionalismo americano: la idea de que su expansión proviene de una orden divina. Poco antes de la guerra con México, a mediados del siglo XIX, justo después de que Estados Unidos se anexó Texas, el editor y escritor John O'Sullivan acuñó la famosa frase del "destino manifiesto". Dijo que era "el cumplimiento de nuestro destino manifiesto expandirnos por el continente que nos había brindado la providencia para el libre desarrollo de nuestros millones que se multiplican año tras año". A principios del siglo XX, cuando Estados Unidos invadió Filipinas, el presidente McKinley expresó que la decisión de tomar ese país le vino una noche, al hincarse a rezar, y que Dios le dijo que invadiera.
Invocar a Dios se volvió hábito de los presidentes estadunidenses a lo largo de la historia de la nación, pero George W. Bush lo ha vuelto una especialidad. Al redactar un artículo para el periódico israelí Haaretz, el reportero habló con los líderes palestinos que se habían reunido con Bush. Uno informó que el presidente estadunidense le dijo: "Dios me dijo que atacara a Al Qaeda, y ataqué. Y luego me dio instrucciones de que atacara a Saddam, y lo hice. Y ahora estoy decidido a resolver el problema de Medio Oriente". Es difícil saber si la cita es auténtica, sobre todo por ser tan literaria. Lo cierto es su consistencia con los frecuentes alegatos expresados por Bush. Una historia más creíble proviene de un simpatizante de Bush, Richard Lamb, presidente de la Comisión de Etica y Libertad Religiosa de la Convención Bautista del Sur, quien afirma que durante la campaña electoral el mandatario le comentó: "creo que Dios quiere que yo sea presidente, pero si no ocurre pues ok".
Una orden divina es una idea muy peligrosa, más si se combina con potencia militar (Estados Unidos tiene 10 mil armas nucleares, bases militares en cientos de países y naves de guerra en todos los mares). Con la aprobación de Dios, no hay necesidad de criterios humanos de moralidad. Cualquiera que hoy invoque el respaldo de Dios se avergonzaría de recordar que las tropas de asalto nazis tenían escrito en sus cinturones "Gott mit uns" ("Dios está con nosotros").
No todos los líderes estadunidenses han alegado contar con la aprobación divina, pero persistió la idea de que Estados Unidos tenía justificaciones únicas para usar su poder y expandirse por todo el mundo. En 1945, al final de la Segunda Guerra Mundial, Henry Luce, propietario de una vasta cadena de empresas de comunicación -Time, Life, Fortune-, declaró que éste sería "el siglo americano", que la victoria en la guerra le confería a Estados Unidos el derecho a "ejercer sobre el mundo el pleno impacto de nuestra influencia, para los propósitos que a nosotros convengan, y a través de los medios que nos parezcan apropiados".
Esta confiada profecía fue representada durante el resto del siglo XX. Casi inmediatamente después de la Segunda Guerra Mundial, Estados Unidos penetró en las regiones petroleras de Medio Oriente mediante arreglos especiales con Arabia Saudita. Estableció bases militares en Japón, Corea, Filipinas y otras islas del Pacífico. En las décadas que siguieron orquestó golpes de Estado de derecha en Irán, Guatemala y Chile, y brindó ayuda militar a varias dictaduras en el Caribe. Buscando establecer pie firme en el Sureste asiático, invadió Vietnam y bombardeó Laos y Camboya.
No bloqueó su expansión la existencia de la Unión Soviética, aun cuando ésta adquiría armas nucleares. De hecho se exageró la amenaza del "comunismo mundial", lo que le dio una poderosa justificación para expandirse por todo el globo, y pronto tenía bases militares en unos 100 países. Se suponía que Estados Unidos se interponía para que la Unión Soviética no conquistara el planeta.
¿Podemos creer que fue la existencia de la Unión Soviética lo que impuso el agresivo militarismo de Estados Unidos? Si así fuera, cómo explicamos su violenta expansión antes de 1917. Cien años antes de la revolución bolchevique, el ejército estadunidense aniquilaban a las tribus indias, abriendo espacio a la gran expansión hacia el Oeste y sentando un primer ejemplo de lo que ahora denominamos "limpieza étnica". Y con el continente conquistado, la nación comenzó a mirar ultramar.
En la alborada del siglo XX, conforme el ejército estadunidense entraba en Cuba y Filipinas, el excepcionalismo americano no siempre significó que Estados Unidos quisiera avanzar solo. La nación deseaba -de hecho estaba ansiosa- unirse al pequeño grupo de potencias imperiales a las que algún día habría de suplantar. El senador Henry Cabot Lodge escribió entonces: "en aras de su expansión futura y su defensa actual, las grandes naciones absorben todos los basureros de la tierra... en su carácter de gran nación de la tierra, Estados Unidos no debe asumir esa misma línea de acción". Es claro que el espíritu nacionalista de otros países los llevó a ver su expansión sólo en términos morales, pero esta nación, sin duda, fue más allá.
Nadie ha expresado con mayor claridad el excepcionalismo estadunidense que el secretario de Guerra Elihu Root, quien en 1899 declaró: "el soldado estadunidense es diferente de todos los otros soldados de otros países desde que comenzó el mundo. El es la avanzada de la libertad y la justicia, de la ley y el orden, de la paz y la felicidad". Mientras decía esto, los efectivos estadunidenses comenzaban en Filipinas un baño de sangre que arrancaría la vida a 600 mil.
La idea de que Estados Unidos es diferente porque sus acciones militares son en beneficio de otros, se hace particularmente persuasiva cuando la expresan líderes que se supone son liberales o progresistas. Por ejemplo, Woodrow Wilson, quien siempre encabeza la lista de los presidentes "liberales" y a quien académicos y la cultura popular siempre califican de "idealista", fue despiadado en el uso de su poderío militar contra naciones más débiles. Fue él quien envió a la armada a bombardear y ocupar el puerto mexicano de Veracruz en 1914, porque los mexicanos habían arrestado a algunos marineros estadunidenses. Mandó a los marines a Haití en 1915, y cuando los haitianos resistieron miles fueron asesinados.
Al año siguiente los infantes de la Marina estadunidense ocuparon República Dominicana. Las ocupaciones de Haití y República Dominicana duraron muchos años. Y Wilson, cuando se religió en 1916, dijo: "sí hay una nación muy orgullosa de luchar", y pronto envió a los jóvenes al matadero de la guerra europea.
Theodore Roosevelt era considerado un "progresista", y de hecho hizo campaña presidencial en la plataforma del Partido Progresista en 1912. Pero fue amante de la guerra y simpatizante de la conquista de Filipinas -congratuló al general que borró un poblado filipino de 600 personas, en 1906. En 1904 promulgó el Corolario Roosevelt a la Doctrina Monroe, que justificaba la ocupación de países pequeños en el Caribe para darles "estabilidad".
Durante la guerra fría muchos "liberales" estadunidenses quedaron atrapados en una suerte de histeria acerca de la expansión soviética, que ciertamente ocurría en Europa del Este pero que se exageraba como amenaza para Europa occidental y Estados Unidos. Durante el periodo del macartismo, Hubert Humphrey, liberal quintaesencial en el Senado, propuso campos de detención para los sospechosos de subversión, que en tiempos de "emergencia nacional" pudieran ser arrestados sin mediar juicio alguno.
Después de la desintegración de la Unión Soviética y el fin de la guerra fría, el terrorismo remplazó al comunismo como justificativo para la expansión. Era real el terrorismo, pero su amenaza se magnificó al punto de la histeria y permitió excesivas acciones militares en el exterior y la restricción de las libertades civiles en casa.
La idea de un excepcionalismo americano persistió en la declaración del primer presidente Bush, que extendía la predicción de Henry Luce diciendo que la nación estaba a punto de embarcarse en un "nuevo siglo americano". Aunque ya no había Unión Soviética, la política de intervención militar en el exterior no terminó. Bush padre invadió Panamá y luego entró en guerra contra Irak.
Los terribles ataques del 11 de septiembre dieron nuevo ímpetu a la idea de que Estados Unidos era el único responsable de la seguridad del mundo, defendiéndolo del terrorismo, como alguna vez lo hizo del comunismo. El presidente George W. Bush llevó la idea del excepcionalismo americano a sus límites, al afirmar los principios de la guerra unilateral como parte de sus estrategias de seguridad nacional.
Ello implicaba repudio a la Carta de Naciones Unidas, la cual se basa en la idea de que la seguridad es asunto colectivo y la guerra sólo se justifica si es en defensa propia. Debemos resaltar que la doctrina de Bush viola también los principios asentados en Nuremberg, donde los líderes nazis fueron convictos y colgados por emprender guerras de agresión y prevención, muy lejanas a la defensa propia.
La estrategia de seguridad nacional de Bush y su temeraria afirmación de que Estados Unidos es el único responsable de la paz y la democracia en el mundo ha demudado a muchos estadunidenses.
Pero en realidad no significa una desviación dramática de la práctica histórica de Estados Unidos, que durante mucho tiempo ha actuado como agresor, bombardeando e invadiendo otros países (Vietnam, Camboya, Laos, Granada, Panamá, Irak), y ha insistido en mantener una supremacía nuclear y no nuclear. Las acciones militares unilaterales, disfrazadas de prevención, son componente familiar en la política exterior estadunidense.
Algunas invasiones y bombardeos han tenido la cobertura de ser acciones internacionales que convocan a Naciones Unidas, como en Corea, o a la OTAN, como en Serbia, pero básicamente nuestras guerras son empresas estadunidenses. En cierto momento la secretaria de Estado del gobierno de Bill Clinton dijo: "de ser posible actuaremos en el mundo multilateralmente, pero si es necesario unilateralmente". Al oír esto, Henry Kissinger respondió con su acostumbrada solemnidad que ese principio "no debería universalizarse". 
Nunca fue más claro el excepcionalismo.
Algunos liberales de Estados Unidos opositores a Bush están, sin embargo, más cerca de sus principios de política exterior de lo que reconocen. Es claro que el 11 de septiembre tuvo un poderoso efecto sicológico en todo el país, y en el caso de ciertos intelectuales liberales hubo una especie de reacción histérica que distorsionó su capacidad de pensar con claridad acerca del papel de la nación a escala mundial.
En un número reciente de la revista liberal The American Prospect, los editores escribieron: "hoy, los terroristas islamitas con alcances globales son la amenaza inmediata más grande para nuestras vidas y libertades... Cuando uno se enfrenta a una amenaza probable, sustancial e inmediata, Estados Unidos tiene el derecho y la obligación de atacar preventivamente, y de ser necesario unilateralmente, a terroristas y estados que los respaldan".
Preventiva y, de ser necesario, unilateralmente, y contra "los estados que respaldan" a los terroristas, no sólo contra ellos. Estas son largas zancadas en dirección de la doctrina de Bush, pero los editores califican su respaldo a la idea de la prevención añadiendo que la amenaza debe ser "probable, sustancial e inmediata". Pero cuando los intelectuales suscriben tales principios abstractos, aun con matices, deberían evaluar que dichos principios los aplicarán personas que dirigen el gobierno estadunidense. Hay que considerar esto con mucho cuidado, cuando el principio abstracto se refiere al uso de la violencia del Estado -cuando de hecho se refiere al uso de la violencia en forma preventiva.
Podría existir el caso aceptable de iniciar una acción militar enfrentados a una amenaza inmediata, pero sólo si la acción se limita y se dirige contra quienes amenazan -justo como podríamos aceptar refrenar a alguien que gritara falsamente "fuego" en un teatro atestado y no cuando quien grita distribuye panfletos contra la guerra en una calle. Pero aceptar que la acción no se dirija contra los terroristasúnicamente (¿podríamos identificarlos de la misma forma en que identificamos a la persona que grita "fuego"?), sino contra "estados que los respaldan", invita a una respuesta indiscriminada y poco dirigida, como en Afganistán, donde nuestro gobierno asesinó a por lo menos 3 mil civiles en su supuesta búsqueda de terroristas.

Parece que la idea de un excepcionalismo americano es pertinaz en todo el espectro político.
Esta idea no se confronta porque la historia de la expansión estadunidense en el mundo no es una historia que se enseñe mucho en nuestro sistema educativo. Hace un par de años Bush se dirigió a la Asamblea Nacional de Filipinas y dijo: "Estados Unidos está orgulloso de la gran saga del pueblo filipino. Juntos, con nuestros soldados, liberamos Filipinas de la dominación colonial". Por lo visto, el presidente nunca aprendió la saga de la sangrienta conquista de Filipinas.
Y el año pasado, cuando el embajador mexicano ante Naciones Unidas dijo algo poco diplomático acerca de cómo Estados Unidos trataba a México como su "patio trasero", fue regañado de inmediato por el entonces secretario de Estado Colin Powell. Este negó la acusación y dijo: "tenemos mucha historia que hemos atravesado juntos". (¿Acaso no sabe nada de la guerra contra México o de las incursiones militares en ese país?) El embajador fue destituido poco después.
Los principales periódicos y programas de televisión y radio tampoco parecen saber de historia o prefieren olvidarla. Hubo gran profusión de alabanzas en la prensa al discurso de la segunda toma de posesión de Bush, aun de la llamada prensa liberal (The Washington Post,The New York Times). Los editorialistas acogieron ansiosamente las palabras de Bush acerca de difundir la libertad en el mundo, como si ignoraran la historia de tales alegatos, como si los dos años anteriores de noticias de lo que ocurría en Irak no valieran nada.
Tan sólo dos días después de que Bush profiriera aquellas palabras acerca de diseminar la libertad en el mundo, The New York Timespublicó la foto de una niña iraquí que se arrastra, sangrando, mientras grita. Sus padres, que la llevaban a alguna parte en un carro, habían sido asesinados por los nerviosos soldados estadunidenses.
Una de las consecuencias del excepcionalismo americano es que el gobierno de Estados Unidos se considera exento de cumplir los criterios legales y morales que rigen a las otras naciones del mundo. Hay una larga lista de tales exenciones autoconferidas: la negativa a firmar el Protocolo de Kyoto, que regula la contaminación del ambiente, y a fortalecer un convenio sobre armas biológicas. Estados Unidos no se ha unido a los más de 100 países que acordaron prohibir las minas terrestres, pese a las apabullantes estadísticas sobre amputaciones a niños mutilados por dichos artefactos. Se niega a prohibir el uso del Napalm y de las bombas de fragmentación. Insiste en que no debe estar sujeto, como están otros países, a la jurisdicción de la Corte Internacional.
¿Cuál es la respuesta ante el excepcionalismo americano? Quienes en Estados Unidos y en el mundo no lo aceptamos, debemos declarar con fuerza que las normas éticas que conciernen a la paz y los derechos humanos deben cumplirse. Debe entenderse que los niños de Irak, China y Africa, los de todo el mundo, tienen el mismo derecho a la vida que los pequeños estadunidenses.
Estos son principios morales fundamentales. Si nuestro gobierno no los defiende, la ciudadanía debe hacerlo. En ciertos momentos de la historia reciente las potencias imperiales -británicos en India y Africa oriental, belgas en el Congo, franceses en Argelia, holandeses y franceses en el sureste asiático y portugueses en Angola- han tenido que entregar sus posesiones con gran renuencia y tragar su orgullo cuando los fuerza la resistencia masiva.
Por fortuna hay personas en el planeta que creen que los seres humanos de todas partes merecen los mismos derechos a la vida y la libertad. El 15 de febrero de 2003, al inicio de la invasión en Irak, más de 10 millones de personas de más de 60 países de todo el mundo se manifestaron contra la guerra.
Hay una negativa creciente a aceptar la dominación estadunidense y la idea del excepcionalismo americano. Recientemente, cuando el Departamento de Estado publicó su informe anual sobre los países culpables de tortura y otras violaciones a los derechos humanos, hubo indignadas respuestas de todo el mundo que comentaban la ausencia de Estados Unidos en dicha lista. En un periódico turco se dijo: "no hay mención alguna de los incidentes en la prisión de Abu Ghraib, de Guantánamo". Un diario de Sidney apuntó que Estados Unidos envía a los sospechosos -personas que no han sido juzgadas o condenadas- a prisiones en Marruecos, Egipto, Libia y Uzbekistán, países que el mismo Departamento de Estado afirma que cometen torturas.
En Estados Unidos, pese a que la prensa no lo informa, hay una resistencia creciente contra la guerra en Irak. Los sondeos de opinión pública muestran que al menos la mitad de la ciudadanía ya no cree en la guerra. Es, tal vez, más significativo que entre las fuerzas armadas, y en las familias de quienes pertenecen a éstas hay más y más oposición a la guerra.
Después de los horrores de la Primera Guerra Mundial, Albert Einstein expresó: "las guerras terminarán cuando los hombres se nieguen a combatir". Hoy vemos que los soldados rehúsan, la negativa de las familias a que sus amados vayan a la guerra, la insistencia de los padres con hijos en bachillerato a que los reclutadores se mantengan lejos de las escuelas. Estos incidentes, que ocurren con mayor frecuencia, pueden finalmente, como ocurrió en el caso de Vietnam, hacer imposible que el gobierno continúe la guerra y ésta termine.
Los verdaderos héroes de nuestra historia son los estadunidenses que se negaron a aceptar que hubiera una moralidad especial para nosotros y un derecho a ejercer nuestra fuerza sobre el resto del mundo. Pienso en William Lloyd Garrison, el abolicionista. En el cabezal de su periódico antiesclavista, The Liberator, se incluía esta frase: "Mi país es el mundo. Mis paisanos son la humanidad".
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Este artículo fue publicado originalmente en The Boston Review.Traducción: Ramón Vera Herrera. * Howard Zinn, autor de A People's History of the United States, es historiador y dramaturgo. Este ensayo es una adaptación de la conferencia que impartió en el Programa especial de estudios urbanos y regionales (Special program for urban and regional studies) del MIT


miércoles, 10 de julio de 2013

Se descubre sistema de espionaje de redes sociales en México


Pillku

Ha sido usado antes por gobiernos para espiar activistas. Este servicio FinFisher solo se vende a gobiernos y agencias de inteligencia de acuerdo a una investigación de Wikileaks. Desde Octubre de 2012 opera en México de acuerdo a la organización Citizen Labs detectando su operación de en la red de Telmex y IUSAcell.

Antecedentes
Durante las protestas en Egipto en 2011 (#Jan25) impulsadas principalmente en redes sociales cientos de activistas sorpresivamente fueron encarcelados, otros que corrieron menos suerte fueron asesinados. Se supo entonces que las sorpresivas detenciones obedecían a que a través de sus computadoras y teléfonos la actividad y sus conversaciones de los impulsores eran monitoreados y grabadas. Fue entonces que detectaron que Twitter, Skype y Facebook eran blanco de un sistema complejo de espionaje por parte del gobierno de Hosni Mubarak. Los activistas egipcios sugerían no utilizar algunas redes para compartir información sensible, solo para difundir los resultados de las acciones.

La sospecha de los activistas fue confirmada por Wikileaks que filtró documentos encontrados en la oficina de Mubarak que sugerían que había contratado un sofisticado sistema de espionaje de redes sociales que accede a los cámaras y micrófonos de computadoras y teléfonos móviles siendo capaz de grabar conversaciones por Skype y tomar videos y fotos de quienes son elegidos como blancos. Fue tras el triunfo de las protestas que Mubarak renunció y así se conocieron más detalles de este sistema y su comercialización.

FinFisher: Un sistema de espionaje para Gobiernos y Agencia de Inteligencia
Se descubrió que Gamma una empresa de software británica distribuye este sistema de espionaje que monitorea internet y las redes sociales pudiendo también hacer un seguimiento de personas a través de sus equipos. Gamma solo realiza ventas a Gobiernos y Agencias de Inteligencia.

El descubrimiento de esta red en México
La organización Citizen Labs desde entonces realiza un escaneo en el mundo para descubrir los rastros de operación de esta red de espionaje: “A raíz de esta aparente actualización a los servidores de comando y control FinSpy, ideamos una nueva huella digital y se realizó un análisis de la Internet para los servidores de comando y control FinSpy. Este análisis se llevó aproximadamente por dos meses, apoyado por el envío de más de 12 mil millones de paquetes. Nuestro nuevo análisis identificó un total de 36 servidores FinSpy, 30 de los cuales eran nuevos y sólo 6 de los que habíamos encontrado durante la exploración anterior. Los servidores operan en 19 países diferentes. Entre los servidores FinSpy hemos encontrado 7 en países que no habíamos visto antes.”

Nuevos países:
Canada, Bangladesh, India, Malaysia, México, Serbia, Vietnam.

¿Cómo funciona FinFisher?
Tras ser adquirido por el gobierno o agencia de investigación se debe instalar un servidor en las instalaciones de los porveedores de Internet, en el caso de México ha sido instalado en la red UniNet (Telmex) y IUSAcell PCS.

Este servidor rastrea el tráfico de internet de todo el país, detecta “objetivos” (personas a vigilar) para infectar sus equipos con programas especial y así recoge la información que es capturada de las computadoras y teléfonos y cibercafés intervenidos. Centrándose en el monitoreo de conversaciones en redes sociales y en servicios como como Skype. Teniendo acceso en todo momento a las cámaras y micrófonos de los equipos infectados.

En su monitoreo CitzenLabs encontró los rastros de esta red espía operando en las redes de Telmex y IUSAcell, cabe señalar que para instalar este tipo de infraestructuras debe contar con el conocimiento y la autorización de las empresas de telecomunicaciones.

FinFisher no solo ofrece monitoreo remoto en Internet, ofrece a los gobiernos camiones equipados para vigilar el tráfico en internet de edificios completos como ya ha ocurrido en China y Siria y que en el video filtrado por Wikileaks podemos ver su funcionamiento.

¿Quién espía a activistas y el internet doméstico en México?
Si este sofisticado servicio de espionaje fue detectado operando en México desde octubre de 2012 abre el paso a una serie de preguntas:

¿Qué gobierno compró y solicitó a Telmex y Iusacell que instalara esta infrestructura de vigilancia a redes sociales?
¿A quién y por qué se le vigila?
¿Qué se hace con la información de que recoge masivamente este sistema de monitoreo?
Este sistema ha sido usado en países que han vivido revueltas impulsadas en redes sociales. Si bien en México la SEDENA ha adquirido equipo de espionaje este está destinado a comunicaciones encriptadas que utilizan los narcotraficantes. Fin Fisher se centra en conexiones domésticas.
¿Quién está vigilando las conexiones domésticas en México? Para qué se vigila así a la ciudadanía.

Para saber más:

sábado, 22 de junio de 2013

Sin trabajar, “comisionados” en el SNTE se llevan 30 millones anuales en salarios

Tulio Ortiz Uribe
Gozan de licencia sindical para ausentarse de sus labores escolares, pero continúan en nómina y reciben puntualmente su salario. Para que esto sea posible, están adscritos a un centro de trabajo… inexistente. El año pasado se destinaron 29.5 millones de pesos del presupuesto para educación básica para cubrirles su sueldo y prestaciones, con todo y que dejaron de laborar 6 mil horas semana/mes frente a sus alumnos.

Es un grupo de 109 trabajadores comisionados en la Sección 3 del Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación en Baja California Sur, de acuerdo con información que se encuentra en el portal de internet http://cumplimientopef.sep.gob.mx/ de la Secretaría de Educación Pública (SEP).

Pertenecen a un poderoso sindicato que ha obligado a la federación a torcer la norma, pues ésta determina que las licencias para realizar tareas sindicales serán “sin goce de sueldo”. El reglamento de las Condiciones Generales de Trabajo de la SEP, en su artículo 51 señala que sólo se permite las licencias con goce de salario en los casos de gravidez, beca, invalidez y por trámite de pensión o jubilación.

Se ha hecho nulo el Acuerdo 482 de la SEP del 20 de febrero de 2009, que establece las disposiciones para evitar el mal uso, el desvío, o la incorrecta aplicación de los recursos del Fondo de Aportaciones para la Educación Básica y Normal, que dice: “No podrán otorgarse licencias con goce de sueldo para: I.  …  II.  Desempeñar cargos de elección popular, o bien, cargos cuyas funciones no tengan vinculación directa con las funciones de educación básica y normal”

Aún más, pasan sobre la propia Constitución General de la República, la cual establece en su Artículo 126 que: “No podrá hacerse pago alguno que no esté comprendido en el Presupuesto o  determinado por la ley posterior”

El pasado 12 de febrero, la organización civil Mexicanos Primero inició un juicio de amparo contra los pagos ilegales a los comisionados sindicales, afirmando que la inversión pública en materia educativa “se encuentra plagada de depredación por parte del sindicato, lo cual ha violentado para muchos jóvenes el acceso al derecho constitucional a la educación”. Agregaron que los comisionados reciben un pago que le corresponde a un trabajador de la educación, “no a un gestor de apoyos políticos o un agente que pretende controlar el avance de los maestros en su carrera profesional”.

Tras presentar cifras del desvío del presupuesto educativo y detallar el círculo vicioso en el que se mantiene, la organización explicó también su estrategia legal, la cual -afirmaron- podría llegar a la Suprema Corte de justicia. La demanda busca que las autoridades que manejan los fondos educativos sean obligadas a canalizar el gasto realmente en enseñanza y no a pagos para comisionados sindicales, aviadores o se pierdan en la opacidad de la cuenta pública de las entidades federativas.

En 2011, ya la Auditoría Superior de la Federación (ASF) había detectado que la SEP en el estado realizó pagos por 27 millones 389 mil pesos a los comisionados sindicales,  por lo que el gasto del 2012 supone un aumento del 10 por ciento.

El órgano fiscalizador de la Cámara de Diputados ha dicho que la impunidad en el país no se acabará sólo con la fiscalización del gasto público, porque en México existe “un sistema de incentivos creados por inconsistencias legales y problemas estructurales, que propician la reincidencia en las irregularidades”.

La educación en el estado se financia casi en su totalidad con recursos federales, mediante el Fondo de Aportaciones para la Educación Básica y Normal (FAEB). En 2012  se asignaron 2 mil 356 millones de pesos, que representaron  el 90.8% del gasto total en educación básica. El estado aportó el complemento. El 95 por ciento se usa para el pago de nómina y el resto es para gasto de inversión y de capital. (La infraestructura educativa tiene un presupuesto aparte).

Los 29 millones 467 mil pesos otorgados a los comisionados sindicales representan el 71.8 % del gasto de inversión que hizo el estado en educación en 2012, que  fue de 41 millones 039 mil pesos.

Además, esta situación genera un gasto extra similar por parte de la SEP estatal, pues tiene que contratar profesores “compensados” para atender los grupos que dejan de atender los maestros comisionados.

Aunque el gobierno federal descabezó a la dirigente vitalicia del sindicato, Elba Esther Gordillo, el suplente no se comprometió a democratizar las estructuras de la organización, por lo que el estado de cosas seguirá igual.

Mateo Casillas Ibarra, secretario general del Comité Seccional en el estado dijo hace unos días a un diario digital que “Hay un acuerdo a nivel nacional, y a nivel estatal por supuesto, de que nosotros podemos tener hasta cien comisionados en cada una de las secciones, aquí por fortuna, en Baja California Sur, el SNTE, tenemos noventa y tres comisionados, no llegamos a los cien.

Agregó que los casi 30 millones de pesos pagados por la SEP en la entidad a los trabajadores comisionados a la Sección III del SNTE “realmente no llegaron a bolsillos de trabajadores del SNTE, sino a profesores que comulgan con la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación (CNTE).

Casillas Ibarra  percibió el año pasado 280 mil 783 pesos, por las cuatro plazas de profesor de enseñanza secundaria técnica foránea que tiene asignadas. El portal informa que el centro de trabajo de Casillas Ibarra, con clave 03AGS0001N, tiene como domicilio “Jalisco y Gral. Agustín Olachea A.”, y en la columna relativa al nombre del centro de trabajo dice: “Personal comisionado al SNTE en Baja California Sur”.

Aunque la Sección 3 del SNTE exhibe en su página de internet el directorio de su comité seccional donde aparecen los nombres y funciones de 47 profesores “colegiados”, el portal de la SEP informa que en dicha sección sindical  se tiene comisionados a 87 docentes, 11 directivos, 8 administrativos y 3 trabajadores de apoyo. Sin embargo se desconoce dónde y que funciones sindicales ejercen los 51 profesores restantes.

Al parecer 14 de ellos serían profesores de la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación (CNTE), un grupo disidente que tiene mucha ascendencia entre los profesores del estado y que tomó las instalaciones del sindicato en 2008, luego de denunciar que el grupo de Elba Esther Gordillo, ante la posibilidad de perder las elecciones, realizó un falso Congreso en la ciudad de Cuernavaca, Morelos, en donde impusieron al profesor Guillermo Aguilar Villavicencio como Secretario General. Este grupo disidente fue desalojado del edificio por la fuerza, por medio de porros y golpeadores a las órdenes de miembros del SNTE, el pasado 19 de abril.

Otro grupo de comisionados que no tienen ninguna función sindical está conformado por los ex secretarios del SNTE en el estado. Tal es el caso de Alfredo Reyes Cervantes, quien con cinco plazas de profesor de enseñanza secundaria foránea y sin contar otra de director de primaria foránea con clave 1104071251 E022100.0006290, percibió 541 mil 798 pesos brutos en 2012. Reyes Cervantes se desempeña actualmente como Secretario Técnico en el municipio de La Paz.

Otro es Jorge Miguel Cota Katzenstein, ex secretario, ex diputado local por el Panal y ex aspirante a la presidencia municipal de La Paz, recibió en 2012 por “salarios” 443 mil 222 pesos. Guillermo Aguilar Villavicencio, quien fue secretario general en el periodo 2008-2012, también aparece en la lista de comisionados sindicales sin que se le conozca actividad alguna, recibió pagos por 332 mil 372 pesos en 2012.

Manuel Fort Mayoral otro ex secretario del SNTE en el estado, cuenta con licencia sindical desde hace 15 años. Actualmente cobra 569 mil 311 pesos por año.Francisco Javier González Moreno, ex secretario. Percibe 352 mil 554 pesos.
 Datos Generales:
Nombre:
ALFREDO REYES CERVANTES
RFC:
RECA6011285W3
CURP:
RECA601128HBSYRL00
Trimestre:
4to. Trimestre 2012

Detalle de Percepciones en el Período:
CCT
a) Ingresos por la categoría
b) Ingresos a la persona
c) Ingresos por la función
d) Ingresos otros
Ingresos brutos del trimestre
Nómina Extraordinaria
03AGS0001N
0.00
0.00
0.00
28,008.33
28,008.33
Nómina Ordinaria
03AGS0001N
0.00
0.00
0.00
141,476.62
141,476.62

Datos Generales:
Nombre:
JORGE MIGUEL COTA KATZENSTEIN
RFC:
COKJ621003J94
CURP:
COKJ621003HBSTTR04
Trimestre:
4to. Trimestre 2012

Detalle de Percepciones en el Período:

CCT
a) Ingresos por la categoría
b) Ingresos a la persona
c) Ingresos por la función
d) Ingresos otros
Ingresos brutos del trimestre
Nómina Extraordinaria
03AGS0001N
0.00
0.00
0.00
10,701.16
10,701.16
Nómina Ordinaria
03AGS0001N
0.00
0.00
0.00
127,777.83
127,777.83

miércoles, 22 de mayo de 2013


Soberanía estatal en riesgo, por venta de litorales


María Luisa Cabral Bowling
La iniciativa de reforma al artículo 27 constitucional que fue aprobada sorpresivamente en el Cámara de diputados y que debe ser tramitada ahora en el Senado, es de tal trascendencia por las consecuencias que puede acarrear que debería analizarse y discutirse ampliamente. Casi fue aprobada a escondidas, no hubo una sola mención al respecto en los medios de comunicación los días anteriores, lo que es una muestra de un manejo irregular.

La reforma, en los términos aprobados por los diputados, permitirá que los extranjeros particulares puedan comprar directamente tierras en la franja prohibida de 50 kilómetros de la costa y de 100 kilómetros de la frontera.

La iniciativa contiene cuatro puntos:
1. Que el uso de las tierras sea destinado para vivienda única y exclusivamente.
2. Que el uso de las tierras no tenga un uso comercial, industrial, agrícola o cualquier otro que implique explotación económica directa o indirecta que derive de un uso a la vivienda o casa habitación.
3. El extranjero deberá convenir con la Secretaría de Relaciones Exteriores en los términos de la fracción I, del párrafo noveno, del artículo 27 constitucional.
4. En caso de que las tierras sean destinadas a un uso distinto a la vivienda, la ley establecerá los procedimientos para que el extranjero pierda los bienes adquiridos en beneficio de la nación.

Su presentación casi a escondidas, sin que se evaluara y se debatiera antes y su aprobación sin ningún debate parlamentario, mostraron claramente cómo el PRI y el PAN (salvo muy honrosas y contadas excepciones) ya tenían la decisión tomada y, como lo señalaron los oradores de la oposición en la sesión, ni siquiera prestaban atención a los argumentos que se les presentaron. Se aprobó por 356 votos a favor, 119 votos en contra y 2 abstenciones.

Aunque ya se está dando un debate sobre el tema, en particular en nuestro estado, afortunadamente, es necesario que antes de que pase al Senado se propicie un mayor análisis. La sociedad mexicana debe conocer esta reforma tan trascendente y debe contar con suficientes elementos de juicio para analizar los múltiples  aspectos y las graves consecuencias que tendría su aprobación.

La prohibición constitucional tiene una historia, la más relevante es la pérdida de más de la mitad del territorio a manos de Estados Unidos. La razón de su existencia no es el chauvinismo, ni la xenofobia o el nacionalismo mal entendido, nada parecido. Simplemente es una protección ante el enorme desequilibrio económico y político de México y de los mexicanos frente a Estados Unidos y los estadounidenses. Se requiere tener una visión más integral y más profunda de la situación ¿cómo pedirle que entienda de geopolítica y de coyunturas internacionales si no sabe ni cuál es la capital de Veracruz?

La desigualdad entre los dos países no solo no la hemos superado, ahora se ha profundizado gravemente. A partir de los noventas aumentamos de manera todavía más desequilibrada nuestra dependencia de Estados Unidos, en materia económica y comercial con el TLC y a partir de la aprobación de ASPAN, por cierto firmado en Los Cabos, y desde el Plan Mérida incluso en materia de seguridad.

A esto podríamos agregar que la reforma laboral y la anunciada reforma energética obedecen más o los intereses estadounidenses y a la crisis económica que desataron desde el 2008 que a los intereses de la sociedad mexicana. Definitivamente no es aceptable el argumento de que ya no debemos temer a nuestros vecinos.

Durante la revolución mexicana que coincidió con la conversión de Estados Unidos en potencia hegemónica mundial hubo cuatro momentos, según Friedrich Katz en su libro “La guerra secreta en México”, estuvimos a punto de ser invadidos y que anexaran todavía más territorio, solo nos salvó la inminencia y el estallido de la primera guerra mundial. Ahora estamos justo en el proceso contrario, el repliegue de Estados Unidos frente al surgimiento de otras potencias y en América Latina la desaparición de su influencia determinante en Sudamérica y una profundización de su control en Centroamérica, el Caribe y México. Sobre todo México está siendo utilizado en todos sentidos como su colchón de amortiguamiento económico, en mano de obra barata y receptor de inversiones desreguladas, de afectación del medio ambiente, entre muchos otros aspectos.

En la conferencia de prensa que ofrecieron Peña Nieto y Obama, por su visita a nuestro país, ambos mandatarios hablaron sobre la integración económica de Norteamérica, por primera vez sin ningún rodeo. Pero además resulta que somos los principales socios y estamos profundizando el proceso de integración pero, según lo dijeron ambos mandatarios la migración de mexicanos a Estados Unidos es un problema interno de ese país, al igual que el comercio legal e ilegal de armas, temas en los que ni siquiera se atrevió a opinar nuestro presidente. Fue una muestra muy clara de nivel de dependencia que tenemos con Estados Unidos en este momento.

En este contexto, permitir la adquisición directa de tierras por los extranjeros va a agravar los conflictos de la tenencia de la tierra que ya existen y la península de Baja California es especialmente vulnerable al respecto, por razones geográficas e históricas. Ya en Baja California Sur vemos conflictos por propiedades costeras de las más valiosas entre estadounidenses, como es el caso de Punta Arena de la Ventana. En Baja California Sur ocupamos desde hace ya varios años uno de los primeros lugares entre las entidades con mayor tasa de denuncias por el delito de despojo, junto con el estado de Morelos en donde los conflictos campesinos se han agravado en los últimos años.

Es falso que se diga que se trata promover el turismo porque es un paso más en la distorsión del proyecto turístico. Quienes compran propiedades no son turistas, son residentes o por lo menos residentes temporales y no promueven ningún turismo, promueven el negocio inmobiliario y todos los negocios que derivan de él para los extranjeros. Desarrollo turístico sería que los mexicanos tuviéramos los grandes hoteles y los principales servicios turísticos para beneficiarnos de su visita. Eso no es lo que está ocurriendo ya no solamente en Los Cabos. De hecho el diputado Marcos Rosendo Medina Filigrana, del Grupo Parlamentario del PRD comentó en la sesión de discusión de la reforma el caso de San Miguel Allende, Guanajuato, “donde se han asentado ciudadanos extranjeros y han adquirido grandes propiedades, viviendas, que violando la ley las han convertido en hoteles-boutique y que hoy, al amparo de todas estas omisiones e irregularidades, generan una competencia desleal para el sector hotelero guanajuatense y en específico de San Miguel Allende”

Si ahora sin la reforma ya las principales playas están cerradas, muchas de ellas con vigilancia armada que impide la entrada a los mexicanos, esa presión va a aumentar ahora considerablemente ya que para los inversionistas estadounidenses es muy frustrante no poder tener títulos de propiedad en playas. Tenemos, todavía los mexicanos un concepto muy diferente de la propiedad. Para nosotros el subsuelo, la atmósfera y las playas son de la nación, de todos los mexicanos, para ellos no. O sea que la presión para privatizar las playas será tremenda.

Según los términos de la propuesta se trata de que los particulares extranjeros puedan adquirir propiedades solo para uso de vivienda y no para hacer negocios lucrativos y en Los Cabos lo que predominan son los grandes desarrollos inmobiliarios, son negocios inmobiliarios en donde los extranjeros son los principales beneficiarios. Con la reforma a la ley de inversión extranjera de 1989, se permitió que las empresas domiciliadas en México, aunque fueran 100% de capital extranjero y de socios extranjeros pudieran comprar tierra como empresas mexicanas. Se suponía que lo que se pretendía era que surgieran proyectos productivos y se crearan empleos y la famosa derrama,  que ya sabemos que es las migajas para acá y las grandes ganancias para allá. Y los negocios productivos que surgieron fueron los negocios inmobiliarios. Si estos no están limitados por la iniciativa se va a agravar todavía más el despojo y la pérdida de soberanía, ya evidente en Los Cabos.

Uno de los grandes temas a discusión ahora en medio de crisis europea y del prolongado aunque ya decadente predominio de la especulación financiera como principal motor de la economía mundial, es la especulación inmobiliaria. Se está hablando mucho sobre este tipo de especulación sobre todo ahora en las ciudades, grandes y pequeñas, en donde se sacrifican espacios verdes y se hacen construcciones que no obedecen a un crecimiento de las necesidades locales sino a la lógica del negocio inmobiliario con graves afectaciones al medio ambiente y a la comunidad local.

El peligro es mayor en este momento en que las instituciones de nuestro país están debilitadas en extremo, en que tenemos una corrupción generalizada, cada vez con menos instrumentos para combatirla y en que la impartición de justicia se encuentra en uno de sus peores momentos.

Para Baja California Sur es particularmente delicado si vemos el enorme poder que están adquiriendo algunos grupos de extranjeros, como el grupo Walton en concreto en nuestra ciudad. El proyecto de ciudad emergente sustentable para la ciudad de La Paz fue promovido y apoyado principalmente por la International Community Foundation, que promueve los intereses de los estadounidenses residentes en el extranjero, en particular en México y en Centroamérica. Ellos afirman en el propio documento del proyecto que publica en su página que éste no hubiera sido posible sin su apoyo. Desde hace tiempo estamos presenciando una transformación de la ciudad de La Paz, las casas de interés social y la ciudad dormitorio hacia el sur y la salida a las playas con “desarrollos turísticos” y en medio el centro casi en desmantelamiento.

¿Cómo puede hacerse una reforma responsable al respecto si ni siquiera se sabe cuántos extranjeros residen en nuestro país? En el censo no son registrados por ser extranjeros aunque residan en nuestro país. Por la cercanía y por las facilidades que tienen para entrar y adquirir propiedades no necesitan ser residentes, entran y salen como turistas. Incluso se ha llegado al grado de hablar de turismo residencial, concepto que es totalmente contradictorio y que muestra el engaño de la enajenación del territorio.

En medio de esta discusión tenemos que congratularnos de que el diputado Alfredo Zamora García de Baja California Sur declaró en la sesión que votaría en contra, al igual que otro diputado de Baja California, por considerar que siguen vigentes los argumentos que el constituyente de 1917 para establecer esta limitación y que es inaceptable esta reforma.

En la sesión del Congreso los argumentos que se presentaron a favor son muy endebles.
“Se trata de erradicar la simulación en la propiedad extranjera en las playas de México y de eliminar a los intermediarios, que a través de fideicomisos, sociedades anónimas y prestanombres han lucrado con la prohibición constitucional", afirmó un diputado quien agregó que "estaremos facilitando la inversión turística y la generación de empleo local". Será erradicar la simulación en el despojo y la desnacionalización, como hay muchas infracciones a la ley que existe para proteger a los mexicanos pues hay que legalizarlas, otra vez con la cantaleta del empleo. Es una tragedia nacional el que se siga esperando la solución a la crisis y al desempleo a través de la inversión extranjera. La inversión extranjera es un negocio, vienen a hacer ganancias, no a promover ningún desarrollo. Además los mismos organismos financieros, Banco Mundial y Fondo Monetario Internacional nos han alertado sobre el peligro de la actual atracción en México para los capitales que ellos mismos llaman “golondrinos”, inversiones altamente especulativas que no dejan ningún desarrollo. Igualmente nos han alertado sobre el lavado de dinero en México y todos los especialistas coinciden en que uno de los rubros preferidos de esos flujos financiaros no siempre ilegales son los negocios inmobiliarios. ¿Cuántas construcciones conocemos que no corresponden a las dimensiones de la economía local?

"Por motivos estratégicos militares se consideró un riesgo establecer permanentemente a los extranjeros en las fronteras y costas", señaló Beltrones en la propuesta, pero según él las "circunstancias que llevaron al Poder Constituyente a limitar que los extranjeros adquirieran tierras y aguas en las fronteras y playas han sido superadas". Ya sabemos que la actual administración ya no quiere hablar de guerra contra el narco, no sé cómo se le pueda llamar ahora conflicto armado, o lo  que sea, pero el hecho es de que esta condición de violencia por el narco está muy lejos de terminar, ha seguido creciendo y agravándose y el hecho también es que no es un conflicto interno nacional sino un conflicto por lo menos binacional, de Estados Unidos y México, porque el gran negocio y el gran consumo están allá, aunque la inmensa mayoría de las muertes, sobre todo las más violentas estén acá. Así que más bien estamos otra vez en uno de los momentos más delicados de la historia de nuestro país, aunque no lo quieran ver así.